La transición, parece que no sirvió de mucho, 30 años después, el Franquismo, la Iglesia y parte del Ejercito (supongo que una parte mínima) no han evolucionado nada, todo lo contrario. Lo que se esta jugando en estas elecciones no es que mande un gobierno de derechas o de izquierdas, la decisión es si queremos un Estado democrático o un Estado franquista. Por eso, no es de extrañar que los fantasmas de la sublevación militar, tan arraigada en España y exportada a todos los países de habla castellana, asome amenazante de nuevo por boca de Mena. Un general como los de antes.
Cuando Mena dice que “tendrían que intervenir si algún Estatuto de Autonomía sobrepasase los límites de la Constitución”, exactamente, ¿qué quieren decir? ¿qué significa eso de intervenir? ¿Dar un golpe de estado? ¿Mandar los tanques a Catalunya? ¿Bombardear la Generalitat? ¿Fusilar a todos los separatistas en el Forum (antiguo Campo de la Bota)? ¿Crear campos de concentración para los catalanes y los amigos de los catalanes? ¿Esos campos serán de concentración o de exterminio? ¿Los catalanes buenos y obedientes tendrán mejor trato? ¿Se agruparan los catalanes por su origen? ¿Se obligará a los catalanes que no estén presos a llevar un distintivo para circular por la calle? ¿Se cortará la lengua al que hable catalán? ¿Los niños de los padres fusilados serán adoptados por sus verdugos?…
Pienso que él, sus ocultos camaradas de trabajo y los voceros civiles que aplauden sus palabras deberían responder a esas preguntas para saber a que atenernos cuando se habla de “intervención militar”. Recordemos que las asonadas son como los melones, nunca se sabe como saldrán. Ya ocurrió en el 36, un intento golpista acabó en Guerra Civil y una sangrienta represión que duró 40 años. Es el sistema español, un paso adelante en las libertades democraticas y trescientos atrás a la oscuridad de los privilegios.
Y ese colectivo de eufóricos seguidores de Mena, ¿están dispuestos a asumir la responsabilidad de todo lo que puede representar una “intervención militar”? ¿Están dispuestos a romper las reglas de la democracia y volver a verter sangre para imponer sus ideas?
Es hora de clarificar las posiciones y dejar de jugar a la puta y la Ramoneta, es necesario saber exactamente con quien nos estamos jugamos los cuartos.
De todos modos conociendo al Partido Popular y sus bomberos pirómanos que todo lo queman con sus ataques y mentiras, y mi desconocimiento sobre el Ejercito español en la actualidad, prefiero transcribir un artículo de gente que sabe de esto un montón.
Un general que desprestigia las FAE
Las FAE (Fuerzas Armadas Españolas) ha tardado más de 20 años para consolidar una imagen democrática y europea. Su participación en la OTAN, al sistema europeo de defensa, la participación en decenas de operaciones internacionales de estabilización y de paz no teniendo prácticamente ninguna mancha, le han dado una credibilidad que necesitaban tras haber sido la guardia pretoriana del franquismo.Hoy son miles los oficiales y cabezas militares que han estudiado, han hecho cursos o han trabajado codo a codo, y naturalmente en inglés, en el marco de la colaboración internacional. Cuando habían acumulado todo este capital y habían olvidado el capítulo octavo de la Constitución y otras herencias nefastas para unas fuerzas armadas profesionales, el PP, sin el menor asomo de escrúpulo, tras utilizar la seguridad ciudadana, la inmigración, el conflicto lingüístico, y el supuesto conflicto territorial, ahora quiere hacer entrar en juego sus bajos instintos para intentar sacar los sables cuando ya están enmohecidos y enfundados hace muchos años. Por esto hoy todos los demócratas, y en primer lugar los miembros de las Fuerzas Armadas que ya han estado en los Balcanes y en otros lugares como Irak, no pueden tolerar que un reducido y esmirriado número de mandos pongan en cuestión el gran cambio que han hecho las FAE. Las declaraciones del general Mena son una mancha y un desprestigio para los nuevos militares de las nuevas generaciones que ya son conscientes de que los Estados, las patrias, ya no valen una sola gota de sangre y que el que hace falta hacer son unas Fuerzas Armadas democráticas, europeas, al servicio de todas y cada una de las realidades que configurarán en un futuro una Europa fuerte y democrática. Haría falta pues pedir con contundencia a los generales Menas de turno que se vayan (…) y no ensucien el prestigio de unas fuerzas armadas que ya están en otra galaxia
Col·lectiu Coronel Macià
Centre d’Estudis Estratègics de Catalunya
La independencia es una necesidad para la supervivencia

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