Un trabajador de la empresa Novantia formuló una consulta a la compañía en su lengua, el gallego. El correo electrónico circuló por Galicia y después fue a parar a Madrid. La respuesta que llegó de la capital, según informa la agencia EFE, fue sorprendente: ”Su escrito no sé si se lo escribe su hijo de 2 años o es algún dialecto con el que hablan ustedes en su aldea”.

Leer más público

Otro posible firmante del manifiesto de los “intelectuales”, seguro