Rajoy, con la aprobación del bombilla del PPC, Daniel Cereza,  quiere imponer de nuevo el castellano por decreto ley en Cataluña. Es curioso como ese españolismo-fascista siempre resurge en España. Y los que nos llaman provincianos, resulta que están, no solo en la periferia de Europa, sino, también, en la periferia de la historia. Y que la convivencia democrática les sobrepasa. Son caciques, franquistas, fascistas, fundamentalistas católicos… como quieran llamarlos. Siempre están aquí, esperando el próximo golpe, la próxima conquista, la consolidación de las colonias en eso que ellos llaman Nación y solo es un Estado muerto de miedo en el que cualquier cosa puede hacerlo tambalear.Y Rajoy, como otro iluminado más, como Primo de Rivera, como Aznar, como Franco… como cualquiera de esos miles de caudillitos que produce España, hace caso omiso a lo que dice la Unión Europea (la UE pone como ejemplo a seguir para unos ciudadanos bilingües el sistema de educación de Cataluña) y reincorpora a la supuesta España democrática del siglo XXI aquella frase de Primo de Rivera «El catalán ofende a la lengua castellana.»Y los demás callan, hablan de los impuestos, pero nada de la imposición del castellano, callan porque ya les esta bien que lo haga el PP, así les quita el marrón de encima. Al fin y al cabo España tiene sobre la Corona de Aragón el derecho de conquista desde 1715. 

Os vais a quedar más solos que la una.

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