(…) es lógico recelar de un Concordato con la Santa Sede, negociado desde 1976 por políticos vinculados a la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, hecho al margen de la Constitución, y que cae sobre ella como una pesada losa que se impone sobre toda su legislación y que compromete internacionalmente la voluntad del Estado, generando responsabilidad por su incumplimiento. España ha queda así hipotecada por un Concordato, que tan solo puede modificarse con un nuevo acuerdo entre España y la Santa Sede y que no prevé la posibilidad de renuncia o retiro unilateral, siendo nula cualquier ley o disposición normativa de rango inferior contraria a sus disposiciones.

Y como era de esperar, nuestros recelos se ven plasmados en el texto del Concordato. Este, configurado por cuatro instrumentos, regula sucesivamente los aspectos jurídicos, económicos, de enseñanza y asuntos culturales, y de la Asistencia religiosa de las fuerzas armadas y el servicio militar de clérigos y religiosos. (…)

Suena feo, pero el Vaticano nos tiene cogidos por las pelotas a todo el país.

Y siendo así, ¿es constitucional este Concordato?

Si quieres saber mucho más:

http://www.europalaica.com/colaboraciones/anteriores/scastella1.htm

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