El ruido de la cruzada contra el Gobierno español impulsada por la reaccionaria cúpula de la Conferencia Episcopal Española ha eclipsado la condena a la obra de dos eminentes teólogos españoles. Con pocos días de diferencia, la Comisión Episcopal por la Doctrina de la Fe, el obispo de Tarazona y otros responsables de la misma comisión han cargado con gran dureza contra el libro Teología del pluralismo religioso del claretiano José María Vigil y Jesús. Aproximación histórica, del cura José Antonio Pagola. En ambos casos, tras enumerar la lista de “pecados” de las respectivas obras, se afirma que el libro puede “hacer mucho mal a la fe y a nuestros fieles, sobre todo los más sencillos”.

José María Vigil, teólogo Aragonés, profesor de teología, marcho en los 80 a Nicaragua y a finales de los 90 se trasladó a Panamá. Especializado en la teología de la liberación que difunde a través del portal “Servicios Koinonia“. Dicen las malas lenguas que el Obispado de Vic ha instalado un filtro para impedir el acceso a este portal de Internet. Una de las principales obras de Vigil, Espiritualidad de la liberación, fue escrita conjuntamente con el obispo Pere Casaldàliga.


José Antonio Pagola es actualmente director del Instituto de Teología y Pastoral de San Sebastián. Gran experto en cristología, su obra ha sido acusada de mostrar “la tentación arriana” por su visión histórica de Jesús, es decir reducir Jesucristo a la condición humana, y que el “Jesús de Pagola no es el Jesús de la fe de la Iglesia”. Cómo es habitual, las críticas de la Iglesia hace que los libros se vendan mucho más y se consigue el efecto contrario; el libro de Pagola ya va por la quinta edición, con 30.000 libros vendidos, todo un récord en el campo editorial religioso. La presentación de Jesús. Aproximación histórica aconteció un éxito sin precedentes. La nueva escalada involucionista de la jerarquía de la Iglesia española ha ofrecido otro síntoma de integrismo. 

Y es que esa Iglesia nacionalcatólica, más próxima a Franco que a Jesús, que se rasga las vestiduras pidiendo libertad (libertad para convertir niños en zombis fundamentalistas) es la que intenta tapar la boca y hacer desaparecer todas las mentes prodigiosas que representen un peligro para su existencia y, si ello no es posible, sembrar el odio para que sean otros los que lo hagan. Ya nos conocemos el método. La Iglesia sigue quemando herejes. La lástima, es que la voz de los que tienen este espíritu crítico para que la palabra del Evangelio sea una palabra viva, se oiga tan poco. Aún así, Pagola ha dado una lección de coherencia y espíritu evangélico respondiendo a los que le quieren hacer callar destruyendo cualquier signo de libertad y espíritu crítico como los tiempos de Stalin.         

Resumen de un artículo de Tribuna.cat

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