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Esta estupenda ministra de la cosa de los trenes anunciaba ayer una que no sé si es para reír o llorar. La mujer dice ahora que habrá un TGV que unirá directamente Sevilla y Málaga con Barcelona, es decir sin pasar por Madrid. ¡Qué cara! Toda contenta, explica que, de este modo, cosas y personas irán de Sevilla a Barcelona en cinco horas. Mientras tanto la conexión València-Barcelona continuará fuera de juego y València estará más lejos de Europa que no Sevilla. Y este es el gran peligro para València.

Ya hace tiempo (.. .) España se concibe a si misma como el área del gran Madrid y una periferia que gira a su alrededor. (…) Madrid es el centro de todo, para el que todo el mundo trabaja. Por lo tanto, de Sevilla a Madrid, de Valencia a Madrid, de Barcelona a Madrid, de Valladolid a Madrid y de dónde esté a Madrid. Ya es absurdo que el TGV no fuera de Barcelona hacia arriba, siendo la primera idea del TGV la del nacionalismo catalán y de hacer la unión con Europa. Y a la vez, y más absurdo todavía, es que no haya la conexión natural y económicamente lógica que traería el TGV de Francia a Perpiñán, Barcelona y València. Y esto conforma el segundo principio del nacionalismo español. Antes que nada, que todo el mundo llegue a Madrid. Segundo, y sobre todo, que Barcelona y València no se entiendan. (…)  

La broma sería colosal, si no escondiera una política de país coherente, (…) Si hace falta y les conviene, se puede aceptar un tren que no pase por Madrid. Pero no puede ser el València-Barcelona. Este no, porque la alianza de estas dos capitales hace temblar Madrid. Por esto se ha usado el blaverisme durante décadas, como una arma para debilitar la relación entre las dos cabezas y casales. (…) Pero pocas veces la trampa se ve tan clara como en esta de los trenes y pocas veces como esta se puede afirmar, sin la menor duda, que el blaverisme es un peligro grave para todos los valencianos. Porque el plan que anuncia la ministra lo es todo, excepto inocente.

Ya hace años que se habla de la posibilidad de hacer de Andalucía una gran área logística del sur de Europa con nuevos aeropuertos y un gran puerto en Algeciras, que no obligaría los barcos asiáticos a desviarse de la ruta de Gibraltar para descargar. Pero este proyecto únicamente tiene sentido con una vía que vaya, directa, cabeza al norte. Y quizás es esto lo que preparan. Quizás la ministra pone las bases de un ‘bypass‘ enorme que dejaría literalmente València fuera del mapa. De Andalucía a Barcelona y a Francia sin pasar por València, que restaría aislada de Barcelona, sobre todo, pero también de Europa. Una Valencia que seria provinciana, empobrecida y marginal, destinada a ser la playa, la criada, de Madrid.
Ese es el plan y, si lo llevan a cabo, el blaverisme habrá hecho su papel histórico: el de tonto útil.

Resumen del editorial de Vicent Partal de vilaweb.cat

 

En un post anterior titulado “Las martingalas del Estado español desmontadas por la UE”

 Un asesor de Aznar decía “Mientras yo sea asesor, te aseguro que el tren de alta velocidad entre Barcelona y Valencia no se hará, porque se crearía un foco económico tan importante que empezaríais a poneros de acuerdo en temas económicos y después os pondríais de acuerdo en otras cosas” y, como podemos ver en esta editorial, el PSOE federalistaderisa sigue la misma pauta política que el PP sobre la lucha del nacionalismo español contra los Països Catalans.

La independencia es una cuestión de supervivencia.  

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