El secretario de Estado español para Asuntos Constitucionales y Parlamentarios, Francisco Caamaño, ha reconocido hoy que hay algunos gobiernos de autonomías españolas que usan el dinero provienen de la “solidaridad fiscal” forzosa estatal, por lo tanto sobre todo de las Islas Baleares, Cataluña y País Valenciano, para “tener unas magníficas fiestas de la patrona” o para “la creación de grandes espacios culturales” entre otras cosas. Caamaño, que ha tildado estos gastos de “despilfarro”, ha dicho también que el dinero procedentes de la “solidaridad fiscal” se deberían usar “sólo” para “atender los derechos básicos de los ciudadanos, como la sanidad, los servicios sociales o la educación”.

Sobre la mesa queda, pues, una de las demandas de la Generalidad de Cataluña respecto al nuevo modelo de financiación territorial español, como es el hecho de poder limitar la “solidaridad fiscal” en determinados parámetros y aspectos, como serían los tres pilares de la atención ciudadana: sanidad, educación y servicios sociales. Los territorios más beneficiados por el actual modelo, que mantiene la expoliación fiscal de los PPCC, son regiones españolas como Extremadura, Andalucía, Castilla o Ceuta y Melilla. Según Caamaño, la “cooperación” sólo funciona correctamente en estados con “una sola identidad”, y por tanto el Estado español funcionaría mejor con un esquema de “federalismo competitivo” y no “cooperativo”.

Racocatala

 

Joder, que insolidarios somos los catalanes. Si hasta les pagamos las fiestas.

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