Después de haber perdido sus demandas y recursos tanto en el seno de la Federación Internacional de Bowling (FIQ), como al TAS y los tribunales federales suizos, la Federación Española de Bolos (FeBolos) vuelve a la carga contra la Federación Catalana de Bolos y Bowling por su reconocimiento internacional. Esta vez FeBolos ha presentado una demanda en un juzgado de Barcelona contra la Federación Catalana, a la que acusa de haber “organizado competiciones internacionales ilegales sin permiso del Consejo Superior de Deportes (CSD)” y con sus participaciones internacionales en competiciones donde participa la selección española “haber incumplido la ley española del deporte”.

Este es un nuevo episodio de la triste existencia de la Federación Española de Bolos”, más pendiente de cargar contra la Federación Catalana y utilizar mas su presupuesto en demandas y abogados que en fomentar su propio deporte. Y es que las demandas comenzaron pocos meses después de que la FIQ reconociese provisionalmente la oficialidad de la selección Catalana, en agosto de 2007-para confirmarlo definitivamente en octubre-. Unos meses después la Federación Española presentaba varias reclamaciones, primero en la FIQ-que la rechazó-y posteriormente al TAS, para intentar anular este reconocimiento, afirmando que las leyes españolas eran contrarias, y se dedicó a tratar de intimidar y amenazar la Federación Catalana. Como era de esperar el Tribunal de Arbitraje Deportivo decidió denegar la reclamación y confirmar la admisión de la F. Catalana, ya que sus estatutos permiten la admisión de la Federación Catalana de Bolos y Bowling sin ningún tipo de problema, un precedente histórico en la oficialidad de las federaciones catalanas. Pocos meses después el Tribunal Confederal suizo rechazaba una nueva y definitiva demanda de FeBolos contra la Catalana.

El propio CSD y la FeBolos han retirado los equipos españoles que debían competir en torneos internacionales donde también ha comenzado a competir oficialmente el combinado catalán presentando por la Federación Catalana. De hecho la demanda pide “daños y prejuicios” precisamente por la autoexclusión del combinado español, y además denuncia también la Federación Europea y la Internacional por haber sido “cómplices” del incumplimiento de la ley española. El núcleo de la batalla jurídica a los tribunales españoles será la confrontación entre la ley española del deporte, que prevé la representatividad única de los combinados españoles a nivel internacional, y el Estatuto del Principado, que permite a las federaciones catalanas competir internacionalmente. De hecho jurídicamente el ordenamiento del Estatuto, como ley orgánica, es superior a la ley española del deporte. Este es uno de los puntos que, para acabar de envolver el entramado, está recurrido al Tribunal Constitucional español, la decisión del cual se espera próximamente.

Desde la Federación Catalana, sin embargo, se teme de cara a sus limitados recursos económicos, que difícilmente podrían aguantar una larga batalla jurídica contra la FeBolos y Consejo Superior de Deportes (CSD), que ofrece apoyo económico ilimitado a la Federación Española. Sería interesante cuantificar el dinero que las instituciones españolas como el CSD y la FeBolos han dedicado a cargar contra el reconocimiento de la Federación Catalana, porque ya se sabe que “no hay que mezclar política y deporte”. Lástima que esto no sea nunca portada de ningún periódico catalán ni español. Quizás si llevara un reproductor de mp3 incorporado las cosas serían diferentes. Racocatala

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